Cómo vestirse para una preboda

 

No hace falta vestirse de otra persona para que una preboda funcione.

De hecho, una de las preguntas que más se repiten antes de una sesión de preboda es bastante simple:

¿Qué ponerse, qué evitar o cómo vestirse para una preboda sin darle demasiadas vueltas?

Y es normal. Al final queréis sentiros cómodos, veros bien en las fotos y, sobre todo, no estar pendientes de la ropa durante toda la sesión.

Después de muchas preboda, hay ciertas decisiones que marcan la diferencia. No tanto por lo que lleváis, sino por cómo encaja con vosotros y con el tipo de fotos que vamos a hacer.

Colores que funcionan

Los tonos neutros suelen ser siempre la mejor opción: blancos, beige, tonos tierra, gris suave o azul marino.

Funcionan porque no distraen y porque ayudan a que las fotos se mantengan atemporales con el paso del tiempo.

No hace falta ir combinados, pero sí que haya cierta armonía entre vosotros. Que todo dialogue sin forzarlo.

Evitar colores muy saturados o flúor suele ser clave para que la atención esté donde tiene que estar: en vosotros.

Qué evitar en una preboda

Aquí es donde muchas veces se falla sin darse cuenta.

Las prendas con logos muy visibles, los estampados demasiado marcados o la ropa que no encaja con vosotros terminan pesando más de lo que parece.

Cuando algo no es natural, se nota. Y eso hace que la atención se vaya a la ropa en lugar de a vosotros.

 
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Vestidos, texturas y movimiento

En el caso de ellas, los vestidos largos o con caída funcionan especialmente bien en foto.

Aportan movimiento, suavidad y ayudan a que todo se vea más natural. El viento, el caminar, los pequeños gestos… todo suma.

Los tejidos ligeros suelen funcionar mejor que los rígidos, sobre todo en exteriores.

Calzado: más importante de lo que parece

En una sesión de preboda vamos a caminar, movernos y muchas veces improvisar.

Por eso, el calzado tiene más importancia de la que parece.

Zapatillas, botines o zapatos cómodos suelen ser la mejor opción. No solo por comodidad, sino porque os permite estar relajados y eso se nota muchísimo en las fotos.

 
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Accesorios: sumar sin recargar

Los accesorios pueden aportar personalidad, pero sin necesidad de forzarlos.

Unas gafas de sol, un sombrero o joyería sencilla pueden funcionar muy bien si encajan con vuestro estilo.

Cuanto más ligero vayáis, más fácil será que todo fluya.

El contexto también importa

No es lo mismo una preboda en ciudad que en la playa o en la montaña.

La ropa tiene que acompañar el entorno, no competir con él.

Por eso, antes de la sesión siempre vemos juntos la localización y a partir de ahí tiene mucho más sentido decidir qué ponerse en una preboda de forma coherente con el lugar.

 
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Y lo más importante de todO

Que seáis vosotros

No tiene sentido elegir algo que no encaja con vuestra forma de vestir solo porque “queda bien en foto”.

Cuanto más cómodos os sintáis, más natural va a ser todo. Y ahí es donde realmente pasan las cosas bonitas.

Si queréis ver cómo funcionan estas decisiones en la práctica, podéis ver algunas sesiones reales aquí:

Ver preboda

Y si estáis organizando vuestra boda, podéis ver reportajes completos aquí:

Ver bodas